Certificación energética·Normativa

Certificación energética, ¿Mito o realidad?

Hoy, después de más de un mes de la aprobación y entrada en vigor del Real Decreto de certificación energética que estábamos todos esperando desde hace meses creemos que debemos hacer un balance de cómo evoluciona este tema desde nuestro punto de vista, eso sí.

Ha sido un Real  Decreto esperado, que se ha hecho de rogar bastante y que ha sido vendido como una posible solución a esta crisis que todos estamos viviendo. Pero, sinceramente, ¿Es verdad que está solucionando la crisis de trabajo de los profesionales? O, ¿Se ha convertido en un lobby más?

Empezamos la andadura con una avalancha de cursos para poder manejar los programas que nos venían, con precios tan dispares como contenidos de los mismos. Todos en mayor o menor medida caímos en el tan recurrido curso que supuestamente era el pasaporte a una mejor oportunidad de trabajo.

Después nos vino la aprobación del Real Decreto y con él las dudas que siempre surgen cuando empezamos a regular algo nuevo. Una de las preguntas que más sonaban era la de…. ¿Quien?, ¿Quien puede firmar?, ¿Quien está capacitado? A esta batería de preguntas salieron los colegios profesionales con sentencias, artículos y demás defendiendo los intereses de todos los suyos. Resultado, solución salomónica TODOS los ingenieros sea la especialidad que sea podemos firmar, choca un poco pero bueno.

Siguiente, y si nos apuramos la más encarnizada de las batallas, los PRECIOS. ¿Cómo podemos competir ante precios de 50 €?, te saldrá rentable si tienes muchos certificados pero…  ¿Para los autónomos y pequeños negocios realmente por 50 € merece la pena? Es aquí donde hemos perdido la batalla, al no regularizar las tarifas. Nos estamos encontrando con competencia desleal con casos de “profesionales” que certifican a golpe de teléfono, que ni visitan para tomar medidas ni para mirarla sino que con una simple llamada telefónica certifican.

Entonces, nos preguntamos ¿Hasta cuándo vamos a seguir boicoteándonos entre nosotros?, si bien es cierto que en el momento en el que estamos ya no es el de antes donde teníamos mercado para dar y tomar pero sí que por lo menos nosotros pensábamos que es este momento el que nos debe haber enseñado que esos tiempos no van a volver y que por ese motivo deberíamos empezar a dejar de hacer las cosas mal y rápido con un todo vale para pasar a realizar un servicio de más calidad y sobre todo dejar de trampearnos los unos a los otros.

Al fin y al cabo si es cierto que los que hacen su trabajo de una forma diferente pueden conseguir más clientes pero no creen que llegará un momento en el que esos certificados “express” les pasen factura y entonces ¿Que?, volverán a meter en el mismo saco a todos los que trabajamos en construcción porque parece que todos los que nos dedicamos a este mundo somos iguales, todos nos dedicamos a mentir, a firmar cosas a la ligera y a hacer las cosas mal.

Los que nos dedicamos a esto sabemos que los profesionales serios seguimos existiendo, personas que sabemos la importancia que tiene firmar un documento y que como bien decimos si mañana no quieres tener problemas has de ser consciente de lo que haces, porque como todos sabemos esas acciones tarde o temprano salen por algún lado.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ante la avalancha de preguntas (suponemos) publicó una relación de preguntas frecuentes donde recogen cosas interesantes como los técnicos que son o  no competentes, el ámbito de aplicación, diferentes situaciones de edificios, condiciones técnicas y administrativas relativas a los certificados de eficiencia y la etiqueta de eficiencia energética pero lo que no tocan es la regulación de precios.

Uno de los nuestros dice muy inteligentemente que será regulado cuando Industria tome cartas en el asunto y empiece a revisar esas calificaciones que tan alegremente están llegando. Tristemente será así, tendremos que aprender a golpe de sanciones como en muchas ocasiones nos ha pasado en este país.

Anuncios

2 comentarios sobre “Certificación energética, ¿Mito o realidad?

  1. Un certificado a 50€ es totalmente inviable si queremos hacer un trabajo profesional. Hay que visitar al cliente, realizar una inspección visual de la vivienda, tomar medidas, observar como está construida, introducir los datos en uno de los programas oficiales de certificación y enviar los datos con firma electrónica al departamento oficial correspondiente. ¿A cuanto está cobrando la hora ese certificador de 50 €? ¿Que calidad de trabajo podemos esperar por ese precio?
    Poner una tarifa común solo serviría para que los certificadores de “a 50 €” cobraran mucho más para un igualmente nefasto trabajo.
    Debemos informar a nuestros clientes de que les vamos a ofrecer por nuestro precio, para que la percepción de la calidad del servicio sea percibido por el cliente.

    1. Completamente de acuerdo con tu exposición, somos nosotros los que debemos informar a nuestros clientes que lo que le cobramos lleva implícito una calidad en el servicio que le vamos a prestar. Pero es una labor que es bastante laboriosa porque muchas veces la gente se queda tan sólo con el concepto económico cuando hace los comparativos de precios. Aún así hemos de seguir haciendo nuestro trabajo bien.
      Gracias por la aportación al blog!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s